Vol. 28 Núm. 1 (2012)
Artículos

Monitoreo de la población de perros ferales en la Isla de Cedros, Baja California, y las amenazas a la mastofauna nativa

María Concepción García-Aguilar
Lab. de Ecología de Pinnípedos, Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas del Instituto Politécnico Nacional. Av. IPN s/n, Col. Playa Palo de Santa Rita, CP 23096, La Paz, B. C. S., México. Dirección actual: Depto. de Biología de la Conservación, Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada. Carretera Tijuana-Ensenada Num. 3918, CP 22860, Ensenada, B. C., México.

Publicado 2012-04-10

Palabras clave

  • Feral dogs,
  • insular areas,
  • mastofauna,
  • wildlife threats
  • perros ferales,
  • áreas insulares,
  • mastofauna,
  • amenazas

Cómo citar

García-Aguilar, M. C. (2012). Monitoreo de la población de perros ferales en la Isla de Cedros, Baja California, y las amenazas a la mastofauna nativa. ACTA ZOOLÓGICA MEXICANA (N.S.), 28(1). https://doi.org/10.21829/azm.2012.281814

Resumen

El monitoreo de especies introducidas es una herramienta importante para preservar las especies nativas. El objetivo de este estudio fue monitorear a la población de perros ferales en la Isla de
Cedros e identificar las amenazas actuales y potenciales de su presencia sobre la mastofauna nativa. La colecta de datos se realizó en dos áreas de la isla, la costa noreste (CNE) y la región centro-sur (RCS). Los patrones de distribución y la densidad de los perros se determinaron con un método no invasivo basado en el conteo de excretas a lo largo de transectos y se estimó la densidad relativa (R) y el índice de abundancia relativa fecal (fRAI). La composición de la dieta se evaluó por medio del análisis de las excretas.
Tanto los valores de R como de fRAI fueron significativamente mayores (P < 0.05) en CNE que en RCS. Los resultados mostraron que los perros se alimentan de al menos tres especies de mamíferos
endémicos (el venado bura, el conejo matorralero y el ratón de abazones de Cedros) y de dos especies de pinnípedos (el elefante marino del norte y el lobo marino de California). A partir de este estudio se cuenta con una línea de base que podrá ser usada en los programas de control y monitoreo futuros. Sin embargo, es necesario desarrollar estudios sobre el comportamiento alimentario de los perros para evaluar su actividad predatoria y medir el nivel de daño asociado; además, dado que las interacciones entre pinnípedos y perros parecen ser frecuentes y están relacionados filogenéticamente, posiblemente la mayor amenaza de la presencia de los perros sea la propagación de enfermedades infeccionas, con
graves resultados para la vida silvestre.