Vol. 27 Núm. 2 (2011)
Artículos

Incidencia de la cochinilla rosada del hibisco en cultivares de mango de Nayarit, México

Ninfa M. Rosas-García
Laboratorio de Biotecnología Ambiental, Centro de Biotecnología Genómica-IPN, Blvd. del Maestro s/n, Col. Narciso Mendoza, 88710 Reynosa, Tamp., México.
Gaspar M. Parra-Bracamonte
Laboratorio de Biotecnología Animal, Centro de Biotecnología Genómica-IPN, Blvd. del Maestro s/n, Col. Narciso Mendoza, 88710 Reynosa, Tamp., México.

Publicado 2011-08-15

Palabras clave

  • Polyphagous insect,
  • monitoring,
  • Maconellicoccus hirsutus,
  • mango fruit,
  • nymphs
  • Insecto polífago,
  • monitoreo,
  • Maconellicoccus hirsutus,
  • fruto de mango,
  • ninfas

Cómo citar

Rosas-García, N. M., & Parra-Bracamonte, G. M. (2011). Incidencia de la cochinilla rosada del hibisco en cultivares de mango de Nayarit, México. ACTA ZOOLÓGICA MEXICANA (N.S.), 27(2). https://doi.org/10.21829/azm.2011.272761

Resumen

La incidencia de la cochinilla rosada del hibisco (CRH), Maconellicoccus hirsutus (Green) (Hemiptera: Pseudococcidae) fue evaluada en seis cultivares de mango en producción en Bahía de Banderas estado de Nayarit, México. La presencia de esta plaga fue determinada mediante el monitoreo de cada etapa de desarrollo, ninfas de primer instar o caminantes (N1), ninfas de segundo instar (N2), ninfas de tercer instar (N3), hembras (H) y ovisacos (O) en los cultivares de mango, Tommy Atkins, Haden, Manila, Ataulfo, Keitt, y Kent. Además, la presencia del insecto se determinó en yemas terminales y frutos (en los árboles) y en malezas aledañas. El estudio indicó que la incidencia mensual promedio de individuos N1 y N2 fue mayor entre los meses de enero y febrero, mayo y junio, y agosto y septiembre, mientras que para individuos N3 ocurrió entre julio y agosto. Todas las etapas de desarrollo de la CRH presentaron la mayor incidencia en el cultivar Ataulfo. La media de individuos N1 y N2 en los frutos y en la maleza no mostró diferencia significativa (P>0.05), pero la media de individuos N3, hembras y ovisacos presentes en fruto fue mayor a la media de individuos observados en las yemas terminales y en la maleza. Los resultados sugieren la existencia de una relación entre las diferentes etapas de desarrollo de la plaga, el cultivar y la fenología del árbol, en donde se observa una mayor incidencia de los primeros instares por el cultivar Ataulfo y una mayor incidencia a partir de la etapa N3 por el fruto. Es importante conocer la susceptibilidad de los cultivares de mango al ataque de la CRH para poder ejercer un manejo que evite la diseminación de la plaga.